Review de Swish video 3
¿Camarógrafo aficionado o director de cine en ciernes, responsable de las memorias familiares o entrevistador callejero en tus ratos libres, autor de videoarte o analista de cámaras de vídeo digitales? No importan tus inclinaciones videográficas, lo que cuenta es que hoy día cualquiera puede distribuir cómodamente sus creaciones mediante Internet, ya sea con una modesta clientela familiar, ya sea con vistas a hacer saltar los fusibles de Internet con el vídeo viral más rompedor desde… bueno, desde aquella desvergonzada escenificación del rollizo adolescente norteamericano que cantaba… cielo santo… Numa numa, de Ozone…
Que ver vídeos distribuidos por Internet se ha convertido en un hábito cotidiano de los navegantes de todo el planeta lo demuestra el éxito de portales como YouTube, Metacafe, Atom Films y demás. A ello ha contribuido, entre otras cosas, la difusión de la banda ancha por los hogares del mundo desarrollado. Los portales mencionados, cada uno en su estilo (Atom Films, por ejemplo, sólo publica vídeos grabados por los propios usuarios), permiten a los internautas subir y emitir sus vídeos caseros, cortometrajes y clips musicales en cuestión de minutos y cien por cien libre de gastos. Gratis como la luz del sol, punto. Sin embargo, existen otras formas igualmente cómodas de poner a disposición de cientos de millones de personas, si no miles de millones, los clips de elaboración propia.
