Análisis de PKZIP 12
Ha pasado mucho tiempo desde que los compresores de archivos podían despertar grandes pasiones entre los usuarios, si es que alguna vez lo hicieron, pero hoy día existen tantas aplicaciones para reducir el tamaño de los documentos digitales que, más o menos, resulta indiferente cuál se utiliza. A fin de cuentas todas hacen lo mismo, ¿no es verdad? En realidad no. Si bien es cierto que existe una función básica −la compresión− a partir de la cual se diseñan todos los programas de compresión, la carrera por seducir al usuario consiste hoy en añadir soluciones que automaticen mucho más que la simple compresión.
En cualquier caso, existe un hecho difícil de cuestionar: PKZIP fue la aplicación que puso al alcance del usuario medio la posibilidad de reducir el tamaño de sus archivos, en una época en que los discos duros, como todas las piezas del ordenador, eran extremadamente caros. Aún más, el padre de PKZIP fue también el padre del formato Zip. Corría el año 1989 y el desventurado protagonista llevaba por nombre Phil Katz. No voy a añadir ni una palabra más acerca de Katz, pues su historia es tan interesante, y tan tristemente trágica, que recomiendo leerla completa.
