Publicado con fecha 22-Noviembre-2009 -- 10:45 am

Review de Sothink DHTML Menu

Si el menú de navegación de tu página web contiene más enlaces que copias del sistema operativo Windows hay distribuidas por los ordenadores de todo el planeta, quizás haya llegado el momento de que utilices alguno de los métodos con que los diseñadores web cuentan para agilizar y volver un poco más navegables sus creaciones. Aunque no el único, los menús DHTML constituyen uno de los medios más comunes para jerarquizar convenientemente los vínculos de los websites de gran tamaño.

Ya mencioné en el análisis de Xara Menu Maker que no pocos fabricantes de software han sacado al mercado su propia aplicación especializada en la creación de menús dinámicos mediante CSS, JavaScript y DOM, pero ha sido Sothink, la compañía china autora del fabuloso Sothink SWF Quicker –mal nombre para un buen producto–, la que ha atraído mi atención con una de sus piezas de software. Lo has adivinado: Sothink DHTML Menu, claro. Experimenté mientras lo testaba una primera impresión de potencia que, aunque sólo fuera por comparación con los programas que había ojeado anteriormente… el decepcionante XMM y el gratuito pero limitado CoffeeCup DHTML Menu Builder… me sorprendió muy favorablemente. Sin embargo, todos sabemos que las primeras impresiones son a menudo engañosas, de modo que realicé algunas pruebas, enumeré las funciones y las posibilidades de configuración y ponderé su verdadera utilidad en un mercado, el de los navegadores, en el que compiten, si bien desigualmente, no pocos contendientes, y con todos los cuales los menús deben ser compatibles. He aquí el resultado.

Tras instalar la aplicación y ejecutarla por primera vez, la interfaz constituye el primer contacto del usuario con el programa: Sothink DHTML Menu ofrece la opción de, o bien seleccionar una plantilla de interfaz, o bien dejar que el programa decida basándose en resolución del monitor. Como puede verse en la imagen superior, la GUI está compuesta por una barra de herramientas situada a la izquierda, y cuyo objeto es establecer la jerarquía –el árbol de nodos– de nuestro menú. Mientras el centro de la pantalla está ocupado por el cuadro de pre–visualización, la base cede su espacio a un panel de opciones auto–actualizable y a la derecha se sitúan las grandes categorías de configuración (colores, bordes, sombras, etc.). Puede que resulte un poco confuso en un primer momento, pero bastan unos pocos minutos para hacerse una idea del funcionamiento general del programa.

El primer paso consiste en elaborar el árbol del menú, es decir, la lista de enlaces que lo componen así como su jerarquía en un sistema de categorías, [subcategorías, subcategorías, etc.]; en este sentido no parece que exista un límite de pasos, y la barra de herramientas ofrece la posibilidad de insertar simultáneamente un número determinado de nodos, en lugar de uno cada vez. Además, la barra proporciona varias posibilidades de selección de elementos, como aquellos que a su vez contienen subelementos, selección inversa, etc.

Una vez confeccionado y jerarquizado el menú –puede modificarse más tarde, si se desea–, el usuario cuenta con la opción de, o bien configurar su propio estilo, de modo, por ejemplo, que se integre con el diseño global de su sitio web, o bien elegir un estilo de la lista de plantillas incluidas. En general los estilos ofrecen un aspecto profesional y hay suficientes como para que uno pueda complacerse durante varios minutos probando unos y otros. Además, si el usuario es un diseñador web profesional, encontrará que la variedad le proporciona una posición de ventaja en relación con sus clientes.

Resulta curioso, por cierto, que algunos de los menús sean clones de otros menús famosos, y de hecho sus nombres se corresponden con los de las grandes multinacionales que los utilizan en sus portales, como por ejemplo Nike, Alcatel, Sony… ¡e incluso Amazon, cuyo clon incluye las famosas pestañas y el logotipo de la compañía!

Una vez decidido si se prefiere una plantilla o partir desde cero, el usuario se sumerge de lleno en el diseño visual de su menú. La interfaz es limpia y sencilla, y en mi opinión se ha depurado lo suficiente para que resulte asequible casi desde el primer momento, pero mejor no engañarse: el proceso de diseño es, por definición, laborioso. Existen tantas opciones al alcance de la mano que, si uno tiene intención de abarcarlas todas, sin duda disfrutará de una buena sesión de trabajo.

Bajo la cuadrilla «Popup Menu» se sitúan las opciones de configuración de estilo: una vez seleccionada, como por ejemplo «general», «border», «background» o «effect», el panel inferior se actualiza con los detalles de configuración del menú. Puede realizarse tanto un diseño global –de todos los nodos simultáneamente–, o local –de un nodo o grupo de nodos –. A propósito, fue una agradable sorpresa descubrir la opción «surround», que permite colocar bordes complejos alrededor del menú mediante imágenes de fondo, como por ejemplo sombras, degradados, patrones, etc.

Una vez completado el menú dinámico, llega el momento de incrustarlo en nuestra página web, y éste es un paso que no debería suponer complicación alguna. Basta con seleccionar la opción «publicar», buscar la página web y, en modo código fuente, elegir el lugar exacto donde instalar el código javascript.

En conjunto se trata de una aplicación casi extraordinaria por la relativa sencillez y la eficacia de sus menús. Hace lo que promete y lo hace bien. Pero, por si esto no fuera suficiente, incluye astutamente una función innovadora y muy práctica que, a decir verdad, nunca había encontrado antes en ningún otro programa: (salvo, claro está, en CoffeeCup Google SiteMapper, por motivos obvios). Me refiero al motor de creación tanto de mapas de sitio, elaborado a partir de los enlaces incluidos en los menús, como de sitemaps de Google, es decir, los archivos en formato xml o texto que informan a Google, y a cualquier otro rastreador compatible con esta tecnología, de los contenidos de un sitio web. El problema reside en que raramente todas las páginas de un website forman parte del menú principal –o secundario, si a eso vamos–, de modo que quizá convenga emplear esta función con cierta precaución. Por otro lado, Sothink DHTML Menu incluye la función «generar código apto para los motores de búsqueda», que confecciona una lista de enlaces para situar entre las etiquetas <noscript></noscript> de la página web. (Dado que esta función resulta fundamental, debería ejecutarse automáticamente y sin intervención del usuario.)

Debo admitir que, al menos en este momento, el único defecto del programa que me asalta la cabeza consiste en su incapacidad para generar animaciones cross–browser, pues buena parte de aquellas integradas en la aplicación operan sólo en Microsoft Internet Explorer. Y aunque sé muy bien que ésta es una canción muy popular, sigue siendo válida: cada vez menos, el mercado de los navegadores es un terreno monopolizado por Microsoft.

Para más información, visita la página web del producto.

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